Un sitio web se parece más a un local que a un cartel
Un cartel se instala y se olvida. Un local se abre todos los días, se limpia, se ordena y se cuida. Por eso tu sitio necesita mantención, aunque no se vea.

Cuando alguien encarga un sitio web suele pensar en él como un cartel: se diseña, se instala y listo, queda ahí para siempre. Por eso la palabra "mantención" a veces genera dudas. ¿Mantener qué, si ya está hecho?
La respuesta está en cambiar la comparación. Un sitio no se parece a un cartel. Se parece mucho más a un local.
Lo que necesita un local para funcionar
Piensa en un local cualquiera, abierto al público. Para funcionar bien necesita:
Que alguien abra la puerta todos los días.
Que las luces, la caja y el mostrador funcionen.
Que se arregle rápido lo que se echa a perder.
Que la vitrina se actualice cuando cambian los productos o las temporadas.
Que sea seguro, con buenas chapas y sin puertas abiertas por descuido.
Nadie esperaría que un local siguiera impecable años después sin que nadie lo cuide. Con un sitio pasa exactamente lo mismo, aunque no se note a simple vista.
Lo que pasa cuando nadie lo cuida
Un sitio abandonado no se cae de un día para otro. Se deteriora de a poco:
Se vuelve lento, porque lo que funcionaba bien hace años ya no está al día (y un sitio lento bota clientes).
Queda vulnerable, porque las piezas sin actualizar son la puerta favorita de quienes buscan sitios descuidados.
Muestra información vieja, porque nadie tiene tiempo de cambiarla.
Se rompe algo y nadie se entera, como un formulario que dejó de enviar mensajes hace meses.
Lo peor es que, desde adentro, uno rara vez lo nota. Quien lo nota es el cliente que intentó escribirte y no pudo.
El mejor momento para cuidar un sitio es antes de que falle. El segundo mejor momento es ahora.
Qué incluye una buena mantención
La mantención no es un cobro misterioso. Debería tener cosas concretas y fáciles de entender:
El sitio en línea: el dominio (tu dirección en internet) y el espacio donde vive tu sitio, funcionando y al día.
Seguridad y actualizaciones: que todo siga protegido sin que tengas que preocuparte.
Cambios incluidos: ajustes que necesites en el camino, sin cotizar cada uno por separado.
Alguien que responda: cuando tienes una duda o algo no funciona, sabes a quién escribirle.
La libertad también importa
Una buena mantención debería ser mes a mes, sin amarrarte con contratos eternos. Y si algún día decides irte, deberías poder llevarte lo tuyo: tu dominio y el código de tu sitio. Lo contrario, quedar atrapado con un proveedor, es una de las peores experiencias que puede tener un emprendedor.
Así trabajamos en DROA
En DROA la mantención es mes a mes, sin permanencia, e incluye dominio, alojamiento y cambios. Si algún día te vas, te llevas tu código y tu dominio. Lo explicamos sin letra chica en cómo trabajamos.
Si tu sitio actual lleva tiempo sin que nadie lo cuide, agenda una reunión y te contamos qué revisaríamos primero.
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